Satélites
en Órbita
Una manera sencilla de diferenciar los diversos sistemas de
satélites es por la altura a la que se encuentran. También es un factor clave
para determinar cuántos satélites necesita un sistema para conseguir una
[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] y la potencia
que debe tener. Dado cierto ancho de haz
de la antena del satélite, el área de cobertura del mismo será mucho menor
estando en una órbita de poca altura que estando en otra de mayor altura. Sin
embargo, la potencia necesaria para emitir desde una órbita baja es muy
inferior a la necesitada en casos de mayor altura de la órbita.
Los expertos en satélites utilizan cuatro términos básicos
para describir las diversas altitudes, con las que se describen los satélites según
su función y su altura, ellos son los siguientes: GEO, MEO, LEO y HALE.
GEO
Abreviatura de Órbita Terrestre Geosíncrona. Los satélites
GEO orbitan a 35.848 kilómetros sobre el ecuador terrestre. A esta altitud, el
periodo de rotación del satélite es exactamente 24 horas y, por lo tanto,
parece estar siempre sobre el mismo lugar de la superficie del planeta. La
mayoría de los satélites actuales son GEO, así como los futuros sistemas de
Loral. Esta órbita se conoce como órbita de Clarke, en honor al escritor Arthur
C. Clarke, que escribió por primera vez en 1945 acerca de esta posibilidad. Los
GEO precisan menos satélites para cubrir la totalidad de la superficie
terrestre. Sin embargo, adolecen de un retraso (latencia) de 0.24 segundos,
debido a la distancia que debe recorrer la señal desde la tierra al satélite y
del satélite a la tierra. Así mismo, los GEO necesitan obtener unas posiciones orbitales
específicas alrededor del ecuador para mantenerse lo suficientemente alejados
unos de otros (unos 1600 kilómetros o dos grados). (en los Estados Unidos)
administran estas posiciones.
MEO
Los satélites de órbita terrestre media se encuentran a una
altura de entre 10.075 y 20.150 kilómetros. A diferencia de los GEO, su
posición relativa respecto a la superficie no es fija. Al estar a una altitud
menor, se necesita un número mayor de satélites para obtener cobertura mundial,
pero la latencia se reduce substancialmente. En la actualidad no existen muchos
satélites MEO, y se utilizan para posicionamiento.
LEO
Las órbitas terrestres de baja altura prometen un ancho de
banda extraordinario y una latencia reducida. Existen planes para lanzar
enjambres de cientos de satélites que abarcarán todo el planeta. Los LEO
orbitan generalmente por debajo de los 5.035 kilómetros, y la mayoría de ellos
se encuentran mucho más abajo, entre los 600 y los 1.600 kilómetros. A tan baja
altura, la latencia adquiere valores casi despreciables de unas pocas
centésimas de segundo. Tres tipos de LEO manejan diferentes cantidades de ancho
de banda. Los LEO pequeños están destinados a aplicaciones de bajo ancho de
banda (de decenas a centenares de Kbps), como los busca personas, e incluyen servicios
de telefonía móvil y algo de transmisión de datos (de cientos a miles de Kbps).
Los LEO de banda ancha (también denominados mega LEO) operan en la franja de
los HALE.
Las plataformas de gran altitud y resistencia son
básicamente aeroplanos alimentados por energía solar o más ligeros que el aire,
que se sostienen inmóviles sobre un punto de la superficie terrestre a unos 21
kilómetros de altura. No se habla mucho de ellos y en la actualidad constituyen
fundamentalmente un proyecto de investigación. Un ejemplo de HALE que utiliza
globos estacionarios es De los cuatro tipos mencionados anteriormente, los dos
más utilizados y de mayor importancia son, los satélites geoestacionarios los
cuales se encuentran a una altitud de unos 36.000 Kilómetros sobre el ecuador, siendo
la única órbita que permite que el satélite mantenga una posición fija con
relación a la tierra. A esta altura, las comunicaciones a través de un GEO
perpetúan una latencia mínima de transmisión de ida y retorno (un retardo de
extremo a extremo) de por lo menos medio segundo, incluyendo los retardos provocados
por las diversas pasarelas y conversiones que deben sufrir los datos. Esto
significa que los GEO nunca podrán proveer demoras similares a las fibras
ópticas. Esta latencia de GEO es la fuente de demoras fastidiosa en muchas de
las llamadas internacionales, impidiendo que se pueda entender la conversación
y deformando el matiz personal de la voz. Lo que puede ser una incomodidad en
una conversación telefónica, sin embargo, puede ser insostenible para
aplicaciones en tiempo real, tales como videoconferencias, como también para
muchos protocolos estándares de datos, aún para los protocolos subyacentes de
Internet.
Evolución de
satélites GEO a satélites LEO.
La evolución de los satélites geoestacionarios a satélites
de órbita terrestre baja (LEO) ha dado lugar a numerosos sistemas propuestos de
satélites globales, los cuales pueden ser agrupados en 3 tipos distintos. Estos
sistemas LEO pueden distinguirse mejor haciendo referencia a sus complementos
terrestres: mensajería personal, celular y fibra óptica.
Tipo de sistema
|
LEO pequeño
|
LEO grande
|
LEO de banda ancha
|
Ejemplo
|
Orbcomm, VITA
|
Iridium, Globalstar, ICO
|
Teledesic
|
Complemento terrestre
|
Mensajería personal
|
Celular
|
Fibra óptica
|
Frecuencia
|
<1 GHz
|
1 - 3 GHz
|
20/30 GHz
|
Los LEO grandes, por ejemplo, proveen servicio telefónico
móvil de banda ancha a un precio alto, mientras que Teledesic provee
principalmente conexiones fijas de banda ancha a tarifas comparables con un
servicio urbano de comunicaciones por línea alámbrica. Así como los servicios
de celular y fibra óptica no se consideran competitivos, la única cosa que
Teledesic tiene en común con los LEO grandes es el uso de satélites de órbita
terrestre baja.
Saturación de las
órbitas.
En algunos sectores se ha mostrado cierta preocupación por
la gran cantidad de satélites que podrían juntarse en una porción relativamente
pequeña del espacio, ya que son numerosos los sistemas de satélites LEO proyectados.
La zona de órbitas de baja altura (LEO), parte de la atmósfera terrestre hasta
una zona de alta radiación conocida como el "cinturón de Van Allen".
Son 900 Kilómetros de distancia que pueden albergar una cantidad inmensa de
recorridos. El proyecto de Teledesic no ocuparía más de 10 Km. Allí podrían
colocarse más de 60.000 satélites sin problemas, según George Gilder, ácido analista
de la revolución de la información, quien califica como absurdo siquiera pensar
en la posibilidad de una súper población de satélites.
Chatarra espacial.
Una vez que los LEO se encuentren en órbita, se presenta
todo un nuevo conjunto de dificultades. En primer ligar existe el problema de
la llamada "chatarra espacial", que consiste en restos de las
anteriores misiones espaciales de todos los tamaños, velocidades y
peligrosidades.
Pérdida y sustitución
de satélites.
Aunque los satélites no resulten alcanzados por los
escombros espaciales, cabe la posibilidad de que caigan a la atmósfera. A
diferencia de los GEO, que cuando acaban su vida útil se desplazan a una órbita
de estacionamiento unos pocos kilómetros más alejada de lo normal, los LEO se
desintegrarán en la atmósfera. Aunque la vida de un satélite oscila entre los
10 y 12 años, con los LEO debe tenerse en cuenta una política de sustitución de
satélites.
Visibilidad del
satélite.
Suponiendo que estas dificultades se hayan superado queda,
por ejemplo, el asunto de seguir la pista y enlazar con estos satélites tan
veloces. Un satélite LEO resulta visible durante 18-20 minutos antes de que desaparezca
en el horizonte. Esto complica en gran medida el posicionamiento de la antena y
el trabajo para mantener activo el enlace.
El problema de la antena lo resuelve una tecnología denominada
antena de array en fase. A diferencia de una antena parabólica normal, que
sigue mecánicamente el rastro del satélite, las antenas de array en fase son
dispositivos auto dirigidos que contiene diversas antenas más pequeñas que
pueden seguir a varios satélites sin moverse físicamente, por medio de señales
levemente diferentes recibidas por el conjunto de antenas, reduciendo así el
desgaste, entre otras ventajas. El problema de mantener un enlace activo cuando
el satélite desaparece cada media hora se soluciona manteniendo como mínimo dos
satélites a la vista en todo momento (muchos LEO pretenden mantener
constantemente tres satélites a la vista). El conjunto de antenas es consciente
de la posición de todos los satélites e inicia un nuevo enlace antes de cortar
el existente con el satélite de poniente. En la jerga de los satélites, a esto
se le llama "makebefore break".
Direccionamiento
mediante enlaces intersatélite.
Otro problema interesante es el del direccionamiento de la
señal entre dos puntos alejados de la superficie terrestre. Una posibilidad es
la de realizarlo a través de estaciones terrenas, pero eso nos lleva a perder
la ventaja de la latencia reducida. La otra posibilidad, que es la que utiliza
Teledesic, es la de utilizar un direccionamiento de satélite a satélite. La
constelación Teledesicse comunica en la banda de los 40-50 GHz. La desventaja
de este método es, evidentemente, que cada satélite debe disponer de
más hardware de comunicaciones y seguimiento (mas inteligencia) y, por lo tanto,
su precio será más elevado que en el caso de utilizar estaciones terrenas.
Satélite Antonio Jose de Sucre
Satélite Francisco de Miranda
Satélite Simón Bolivar
Satélite Antonio Jose de Sucre
Satélite Francisco de Miranda
Satélite Simón Bolivar





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